PÁJARO DE CHINA

martes, 12 de mayo de 2009

NO ACEPTO TU PERDÓN

La cuestión es simple: uno defiende un arco, o el otro. Las pasiones, por definición, no pueden dividirse. Pedir perdón al arco quemero por el gol hecho para el arco pincharrata no es pedir perdón, sino ser consciente de que el amor quemero declarado es meramente eso. Amor declarado, nada más, envenenado por el deber mercantil de jugar para la camiseta que nos toca y no la que elegimos. ¿A quién le sirve? ¿A quién, si hay que reforzar la defensa por si te golpea un nuevo gol? Ay, ese perdón huele a las flores del marido infiel. Christian Cellay: existe la objeción de conciencia pero seguramente tu club ocasional no te la hubiera aceptado. Así las cosas, yo tampoco acepto tu perdón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario