PÁJARO DE CHINA

jueves, 9 de septiembre de 2010

LEER SHANGRILA. PENSAR SHANGRILA. SENTIRLA.


Shangrila no es una revista. Es un libro. Es, también, un modo de mirar.
Un modo de estar en el mundo.
Shangrila nace al papel pero nació hace ya mucho tiempo.
En su primer número en papel habla de Alexander Kluge.
¿Cuántos sabemos quién es Kluge?
¿Cuántos sabemos por qué no sabemos quién es Kluge?
¿Dónde radica su peligrosidad?
¿Cómo resiste Kluge el estado de las cosas?
¿Cómo se hace para estar adelante y no detrás de los acontecimientos?
Shangrila huele y ahonda, excava y refulge. 
Está hecha con la pasión por los nombres que no se abandonan,
por las cosas que amamos aun sin haberlas tocado jamás.
Su belleza es reversible.  
En Argentina (tanto en Buenos Aires como en el interior del país) puede conseguirse
al mismo precio que en España (15 euros o su equivalente en Pesos Argentinos),
sin pagar ningún costo de envío,
escribiendo un mail a shangrilaargentina@shangrilaediciones.com.
Shangrila es una brújula entre tanto ruido.

3 comentarios:

  1. Ganas de leerla... y más aún si en ella vive y se alimenta el pájaro...

    Estos días he estado viendo algunas cosillas de Kluge (aún me quedan bastantes). ¡"La patriota" es magnífica!

    Quiero dejarme irradiar por Kluge y por tu escritura cinéfila,

    abrazo

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  2. Voy a comprar Shangrila, no por Kluge, que admiro y conozco bien sino por tu aportación. Ardo de ganas de leer tu vivisección del pájaro alemán.
    Un beso.

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