que este desorden en la pared te pertenezca.
es una transición hacia el parque polar
donde no hay niño que llore ni que crezca
ni antigua imagen que implosione hasta quemar
el pecho. este trazo es un tacto.
no supe escribirme, no me pude leer,
muevo la boca y dibujo, como quien cumple un pacto,
tu nombre que se inclina a sostener
esta anarquía. es un impulso, un gesto,
un diminuto vuelo agotador, lo que está abajo
se entrega para hacer este collar de restos.
que deshacerlo sea tu trabajo.
esta hora mía tiene su cepillo de plata.
y es de lata mi pie, tu tierno y oxidado pie de lata.
Imagen: Liliana Porter
Sin título, con cepillo de plata, 2010.








