Hay dos que están verdaderamente Lost. Pero no hay Dr. House que pueda ayudarlos.
A veces, como Dexter, saldrían a matar. A veces quisieran desconectar su cabeza, como las chicas de Sex & The City. Hay en días en los que se sienten Heroes. Días en los que creen leerse el cuerpo, con la habilidad de Cal Lightman en Lie to Me. Conocérselo por dentro, como expertos de Grey's Anatomy, y camuflarlo por fuera, al estilo Nip/Tuck. Y días en los que están bajo tierra, o sea, Six Feet Under.
Tienen sus secretos guardados, pero no tan bien guardados, como The Soprano. Persiguen un Big Love y pilotean el Damage. No pueden ocultar sus crímenes; tarde o temprano, se activa el dispositivo CSI: Crime Scene Investigation. Como Tara en The United States of Tara, los asedian sus múltiples personalidades. Como los chicos de Glee, no trepidan en apropiarse de la música ajena (que después termina resultando propia), para levantarse y bailar.
Están en crisis de pareja, pero no tienen un mango para resolverla In Treatment.
Como sospechan que las crisis de pareja son crisis de palabras y como las palabras son imágenes, construirán su propia terapia armados de sus instrumentos domésticos de resistencia, rendición y combate.
Y a todo el que les diga que están locos, responderán: NO TE METAS CON MIS BESOS.
El primer capítulo, en:
El segundo ... no se imaginan cómo ni dónde.
Acá no se aprende la letra de memoria. Vivimos improvisando.